RESOLUCIÓN DE CONFLICTOS DURANTE EL CONFINAMIENTO.

¿CÓMO MANEJAR LOS CONFLICTOS DURANTE EL CONFINAMIENTO?

El roce hace el cariño, pero también da lugar a posibles situaciones de conflicto. Es mostrar más

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¿CÓMO MANEJAR LOS CONFLICTOS DURANTE EL CONFINAMIENTO?

El roce hace el cariño, pero también da lugar a posibles situaciones de conflicto. Es lógico pensar que cuanto más tiempo pasamos con una persona la probabilidad de discutir aumenta. La situación de confinamiento puede ser una oportunidad de crecimiento personal y familiar, siempre y cuando tratemos las situaciones como se merecen. En este sentido, nos gustaría ayudarte y ayudaros como familia a utilizar estos posibles roces para conoceros más y mejor y no para generar distancias afectivas.

¡CONSEJOS GENERALES!

Antes de darte consejos sobre cómo manejar conflictos, es bueno que sepas tres cosas.

1. ACEPTAR LAS EMOCIONES, NO EVITARLAS.

Toda situación tanto positiva como negativa tiene una base emocional, aceptar las emociones, sobre todo las que consideramos negativas como la ira o la tristeza, harán que estemos más cerca de solucionarlas o superarlas.

¿Conoces alguna persona que nunca se enfade o este triste? Por lo tanto, acéptalas es normal. No esquivar las emociones, por otro lado, hace que las resolvamos en el momento, y no vayamos acumulando esas sensaciones hasta explotar, y hacer o decir lo que no queremos. ¿Cuántas veces te has frustrado, por haber actuado de forma desproporcionada ante una situación y te has sentido no comprendido por tu entorno?

2. NUESTROS ESTADOS EMOCIONALES SON MUCHO MÁS QUE PALABRAS.

Cuando sentimos una emoción, positiva o negativa, lleva consigo un estado fisiológico (tensión, relajación, etc.), lleva consigo una serie de  pensamientos y son características un tipo de conductas u otro, en función de dicha emoción. Del mismo modo, nuestro lenguaje corporal, nuestro tono de voz, hacen que, aunque queramos ocultar esa emoción nos acaben pillando, o lo que es peor, nos interpreten mal por no haber comunicado aquello que nos hace sentir mal.

3. NO SUFRIMOS LO QUE NOS OCURRE, SINO EL SIGNIFICADO QUE LE DAMOS A LA SITUACIÓN.

Todo pensamiento lleva consigo una emoción y toda emoción lleva acoplada una serie de pensamientos. Si soy consciente de que en función del significado que le de a la situación la voy a sentir y tratar de una forma y no de otra, seré dueño de dejarme afectar por lo que yo considere que me debe afectar, y no por cualquier cosa u asunto. Siempre pongo el mismo ejemplo:

Imaginaros que dos hermanos pierden a su madre. Uno de los hermanos siempre actuó con la madre de forma cariñosa, cercana, en una relación de cariño y amor recíproco. Sin embargo, el otro hermano únicamente se relacionaba con la madre cuando tenía algún problema, cuando necesitaba algo, sólo por interés. Los dos hermanos han perdido a la misma persona, el mismo referente, pero ¿Los dos sentirán la falta de su madre de la misma forma? Es muy probable que la falta en el primer hermano se traduzca en sentimientos de pena por la ausencia de cariño y afecto, mientras que el otro hermano, lo viva desde la preocupación de tener que buscarse las castañas ante futuros problemas o necesidades.

Hay que aprender a poner freno antes de sentir una emoción y dejarnos llevar por ella. Hay que ser consciente que, si relativizo o razono muchas situaciones o problemas, puedo ejercer un control sobre ellas, si elijo como quiero vivirla, afrontarla y/o sentirla.  En ese razonamiento, es fundamental el empleo de un lenguaje positivo o constructivo, y no derrotista o negativo. La forma de afrontar las situaciones no es la misma si lo ves como algo que te puede ayudar, crecer o por el contrario, algo que te puede hacer daño o destruir.

Dosificar la información negativa que recibimos constantemente a través de los medios de comunicación, porque nos predispone a la negatividad, a estados ansiolíticos, etc. Vive el día a día, y no te centres en ¿Cuándo acabará esto?

¡CONSEJOS ESPECÍFICOS PARA RESOLVER CONFLICTOS!

Teniendo en cuenta los tres consejos anteriores y siendo conscientes de que existen muchos tipos de conflictos, los siguientes consejos para situaciones cotidianas durante el confinamiento.

COMPARTIR CÓMO ME ENCUENTRO PUEDE EVITAR DISCUSIONES O PROBLEMAS.

La forma normal o generalizada en todas las personas de llevar este confinamiento es el efecto montaña rusa, es decir, tenemos momentos que lo llevamos bien (subidón) y otros en los que podemos agobiarnos (bajón). Por lo tanto, si tengo uno de esos momentos de agobio normal, es mucho más beneficioso, compartirlo con las personas que convivimos que no pagarlo con ellos. ¿Cómo?

Decirlo sin más, “hoy estoy agobiado o lo llevo mal”

Expresar qué necesito, “necesito hablar poco o tener mi espacio, estar en otra habitación, etc.

➢ Por tratarse de una situación sin igual para todos, hacer de forma periódica (un día a la semana, por ejemplo), una reunión donde expresemos abiertamente como llevamos el confinamiento y/o situación. De esta forma los demás entenderán mejor tu apatía, tus posibles malas formas al decir o hacer algo, etc.

HEMOS DISCUTIDO, ¡EL MAL ROLLO HA APARECIDO!

Una vez que la situación conflictiva ha aparecido, tenemos que recordar que es normal que surjan, ya lo es en situaciones estándar, aún más durante un confinamiento no elegido.

➢ Lo primero ser conscientes de que todo el mundo tiene derecho a enfadarse o que le siente mal algo, como tú. Y fundamental, limitar el enfado a la situación conflictiva, es decir,

hemos discutido porque queremos hacer cosas diferentes, o porque queremos hacer la misma cosa y es incompatible, por ejemplo.

Si empezamos a llamarnos egoísta, caradura, etc. Mal vamos, porque empezaremos a sacar del cajón o trastienda, sucesos pasados que no pintan nada con el hoy, o por lo menos no ayuda. Hay que evitar los adjetivos calificativos y sustituirlos por acciones, ejemplo, “en vez de decir eres un egoísta, decir, podríamos hacer esto ahora y luego lo otro” por ejemplo. Normalmente cuando aportamos posibles soluciones o acciones a la situación problemática en vez de acusarnos con malas palabras, la otra persona reacciona en el mismo sentido, llegando más fácil al acuerdo y no a la confrontación.

➢ Si estamos enfadados, ser conscientes de que ninguna persona enfadada o en tensión escucha, si, si, nosotros los primeros. Por lo tanto, y de cara a una solución más rápida y efectiva, lo primero debería ser rebajar ese estado, calmarnos y una vez conseguido, intentar buscar soluciones a través de un diálogo constructivo y no destructivo. ¿Cómo? Son muy diversas las formas, pero te aconsejo las más accesibles:

1) Marcha a un espacio de la casa donde puedas estar solo o sin la persona con la que tienes el conflicto.

2) Ejercicios de relajación como: Respiración diafragmática, Relajación de Jacobson, o simplemente haz ejercicio para liberar la energía acumulada.

3) Distraerse con cosas que no tengan que ver nada con la situación conflictiva, leer, escuchar música, etc.

Y una vez que dejemos de sentir la tensión física del enfado y los pensamientos negativos que acompañaban, podremos plantearnos un diálogo eficaz.

¿CÓMO DIALOGAR, CÓMO COMUNICARME BIEN? Podremos estar muy calmados o tranquilos, podremos ir con todas nuestras buenas intenciones para arreglar la situación, pero una palabra o discurso no apropiado puede volver a encender la mecha y la confrontación.

1) Respetar los turnos de palabra es fundamental, lo ideal es que primero exponga su visión (sin cortes) uno, y después el otro.

2) Tras la reflexión previa de lo sucedido, centrar nuestro discurso en errores o fallos que hemos cometido, por ejemplo “yo me he equivocado en, mi error fue.”, esta postura hará que la otra persona te vea más cercana, y tenderá a hacer lo mismo.

3) En la exposición de nuestro punto de vista, es recomendable evitar palabras extremas como “NUNCA, JAMÁS, SIEMPRE”, porque normalmente no son ciertas.

4) Evitar dirigirnos a la otra persona con “TIENES QUE, DEBERIAS…”, porque la mayoría de las personas no lo recibimos como un consejo, sino como un mandato, y eso hace que reaccionemos de forma defensiva, normalmente atacando.

5) Buscar un momento y lugar de la casa donde no haya o se puedan evitar con mas facilidad las interrupciones por terceros o bien ruidos, etc. Que puedan dificultar la comunicación.

6) Llegar siempre a una conclusión, ¿esto que quiere decir?, la mayoría de las veces y de personas, dejamos pasar la situación en el momento en el que vemos un mínimo de acercamiento, y esto es un error. Discutir muchas veces es necesario, si es constructivo, pero dejará de serlo si no aprendemos de los errores y para ello es necesario llegar a una conclusión para tener claro que deberíamos evitar en futuras situaciones. Se trata de discutir para prevenir, para enriquecernos como personas, parejas o individuos que comparten o conviven en un espacio.

7) Por último, no conozco situación conflictiva en donde las partes no deban negociar, esto quiere decir que cuando intentamos resolver una situación tendremos que ser conscientes de que ambas partes deben ganar y ambas perder en algo. Tenemos que ser asertivos y defender de la mejor forma, respetuosa, nuestro punto de vista, nuestras necesidades, pero también ceder y escuchar de forma activa a la/s otra/s persona/s y atender a sus correspondientes necesidades o demandas.

LOS CONFLICTOS SON NECESARIOS SI LOS VEMOS COMO UNA FORMA DE CRECIMIENTO PERSONAL, FAMILIAR O SOCIAL. NO PIDO QUE LOS BUSQUES, TE PIDO QUE NO LOS EVITES DE LA FORMA MÁS CONSTRUCTIVA. ¡GRACIAS POR TU ATENCIÓN, ESPERO QUE TE SIRVA!

JULIO TAPIA. Psicólogo y Mediador Civil, Mercantil y Familiar.

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